La danza es una expresión vital desde los albores de la humanidad. Como indagación pro- funda del cuerpo, el espacio y el movimiento, se ha multiplicado en heterogéneas formas de actividad artística alrededor del globo. El ballet es una de estas concreciones que ha adquirido un rango de arte universal y penetrado en casi todas las culturas y países del mundo. El Perú y nuestra ciudad, no fueron ajenos a esta manifestación.

La primera compañía de ballet que llegó a Lima fue la de Anna Pavlova en 1917. Luego de ello, muchas personas con- tribuyeron a su difusión pero no fue hasta 1967 cuando se funda el Ballet Nacional, gracias a la gestión de Kaye Mac Kinnon de Pacheco, quien fuera su primera directora.

Tiempo después, a través del inquebrantable espíritu de Lucy Telge y la voluntad política del entonces alcalde de Lima, Eduardo Orrego Villacorta, se funda el 29 de marzo de 1983, la compañía Ballet Municipal de Lima. Resulta paradigmático que un país como el nuestro, donde la historia política y económica suele escribirse por hombres, sean dos mujeres, en dos generaciones contiguas, las que escri- bieran los primeros capítulos de la gestión cultural del ballet dentro del Estado, tanto a nivel nacional como local. Su esfuerzo ha tenido un importantísimo impacto en el lenguaje artístico y el capital cultural de nuestros vecinos y vecinas.

Es por ello que, llena de muchísima satisfacción, quiero presentarles este libro que no es otro que un homenaje a Lucy Telge y a todas esas mujeres y hombres que, desde sus mesas de diseño y labores de tejido hasta las puestas en escena en el teatro o fuera de este, pasando por las operaciones técnicas y logísticas, y la gestión de los recursos, han hecho de la compañía del Ballet del Teatro Municipal de Lima, una de las instituciones culturales más importantes del Perú. Mis felicitaciones a todos y todas.

Susana Villarán de la Puente

Alcaldesa Metropolitana de Lima